Todo termina aquí – Gustavo Espinosa (HUM, 2016)

IMG_8875[1]

 

Las Arañas de Marte (2011), la novela anterior de Gustavo Espinosa, tenía de todo. Pueblo, baile, sexo, milicos, fotonovelas, resistencia política, y mil cosas más. Tengo un grato recuerdo de su lectura.

Este año,  editó “Todo termina aquí”, la historia de dos triángulos que se interceptan: el dúo Electrón y Mondongo, que hacen blues + Espinosa-personaje por un lado, y el Electrón-Mondongo-Culo de Buje por otro.

Espinosa tiende a la sinécdoque (alguno dirá a la reducción) a la hora de nombrar a los personajes femeninos de sus novelas. Sin embargo, en “Todo termina aquí”, la zona de riesgo no es la de la mujer objeto, sino el blues. La tentación de caer en la literatura del sexodrogayrocanrol, garantía de alto embole.

El mérito es que Espinosa va midiendo los peligros del cliché y gira a tiempo. Se salpica pero no se empapa. Cuando los personajes se ponen en función del blues (referencias a Pappo, a Muddy Waters, armónicas y guitarras tocadas un MI), aparece como protagonista una estatua gigante en Puerto Montt, homenaje a una canción de los Iracundos (acabo de corroborar que la estatua existe -y es mucho más horrible de lo que me imaginaba por la novela-).

Hay grandes nombres. Mario “el Tarado” Arbelo, Fernando “Electrón” Larrosa. Hay una trama clásica de perdedores hermosos, con el fantasma de la muerte sin glamour cortando todo con los dientes.

Estamos frente al flagelo de la novela coral pero no molesta tanto porque es más coral de estilos que de personajes. Cada capítulo es una entrega de un suplemento cultural que va contando la historia de los personajes como un folletín. En el medio, aparecen cartas de lectores y otros registros, como la crítica de un disco, con detalles de parodia que a mi gusto siempre garpa (ver Primavera Ninja):

(…) pero seguramente el más perdurable de estos lamentos es Refutación de Lavoisier, una letanía minimalista, a la manera de John Lee Hooker, de dos acordes sobre los cuales Larrosa repite: Todo se pierde. Todo se pierde. Todo se pierde.

Es una novela sobre el paso del tiempo y la tristeza de lo que se pierde. A veces tiene una nostalgia un poco empalagosa por los años del inicio del rock pero Espinosa, como decía, esquiva justo a tiempo el bulto en medio de la ruta y la novela sobrevive.

No es poca cosa pensando en tiempos en que el rock es un orgasmo fingido: todas las bandas de gerontes que siguen rockeando, los jóvenes que las imitan (las bandas de homenaje, antes expresiones marginales y degradadas, terminaron imponiendo la estética de la repetición, fobia a la sorpresa). Hace unos minutos, antes de escribir esto, ví un cartel anunciando un recital de los Peligrosos Gorriones presentado un disco nuevo. A las dos cuadras, vi uno de una re-unión (sic) de Todos Tus Muertos, un poco más adelante, un cartel que dice que tocan por primera vez en la Argentina los Mighty Mighty Bosstones. En los kioscos, las revistas de rock tienen más muertos que vivos en las tapas.

Algo de eso capta “Todo termina aquí” (se ve que en Uruguay pasa lo mismo). La necesidad de un fin. De cortarla con la eternidad rockera.

Mirando por la ventana de la habitación 203 del Hotel Raysan, viendo lo mismo que habrán visto Electrón y Mondongo durante algún minuto distraído, en febrero del año pasado, me parece que de pronto, en la parte baja de la ventana, sobre el vidrio sucio  o – mejor- en el aire limpio, se va a sobreimprimir una frase solemne, lista para circular en Facebook, acerca de la necesidad de preservar los bosques o de encontrar la felicidad en las cosas sencillas: la saturación de simulacros baratos nos ha arruinado la realidad.

 

Más adelante, Electrón Larrosa dirá: “los versos de un blues o de un soneto son una falsificación hecha de gramática inocua”

Con el correr de las páginas, la novela se encamina a un final digno: sin bises, sin hacerle caso a la demanda de querer siempre más.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s